Movimiento de la “Acción”

Por caminos torcidos se aproximan todas las cosas buenas a su meta. Semejantes a los gatos, ellas arquean el lomo, ronronean interiormente ante su felicidad cercana, – todas las cosas buenas ríen.
El modo de andar revela si alguien camina ya por su propia senda: ¡por ello, vedme andar a mí! Mas quien se aproxima a su meta, ése baila.
Y, en verdad, yo no me he convertido en una estatua, ni estoy ahí plantado, rígido, insensible, pétreo, cual una columna: me gusta correr velozmente.
Y aunque en la tierra hay también cieno y densa tribulación: quien tiene pies ligeros corre incluso por encima del fango y baila sobre él como sobre hielo pulido.
¡Levantad vuestros corazones!, hermanos míos, ¡arriba!, ¡más arriba! ¡Y no me olvidéis tampoco las piernas! Levantad también vuestras piernas, vosotros buenos bailarines y aún mejor: ¡sosteneos incluso sobre la cabeza!

Friedrich Nietzsche.- Así habló Zaratustra.

 

Un baile popular iraniano que ejemplifica con excelencia el movimiento que Aziza calificaba de movimiento de la acción, mediante el movimiento concentrado en las piernas.

 

La energía generada con el movimiento de la pelvis, de la zona vital, tiene como repercusión más inmediata, saludable y directa su manifestación en la puesta en práctica, en el hacer, es decir, en la acción; es la forma adecuada de canalizar esa energía vital hacia el exterior (en sentido centrífugo), para que no quede bloqueada en el interior y vaya a revertir negativamente en sentido contrario (sentido centrípeto) hacia los planos superiores emocional y mental.

La energía vital, común a todos los seres vivos, en el ser humano -y también en los animales e incluso las plantas y los minerales- viene impregnada de forma individual de componentes mentales y emocionales, gracias a la participación de esos niveles, siempre y cuando no existan bloqueos que lo impidan. Los bloqueos se producen en las interfases o puentes (cuello y cintura) entre los distintos niveles (mental-emocional-vital).

A nivel corporal, el movimiento de sus zonas correspondientes (el de la cabeza para el nivel mental y el de los brazos -hombros y tórax- para el emocional) favorece el desarrollo de las características específicas de cada zona, y el movimiento de los puentes entre ellas ayuda a desbloquearlas, permitiendo el libre fluir de la energía por todo el cuerpo.

Suzanne de Leonard Cohen

Algunas canciones de Leonard Cohen, entre otras muchas de distintos compositores, nos acompañaban especialmente en las relajaciones al final de sesiones de ejercicios de esfuerzo, en que nos tumbábamos en el suelo inmóviles, notando cómo el sudor exhalaba por todos nuestros poros, y con los ojos cerrados permanecíamos concentrados en la escucha de la música. Aziza nos perfumaba con agua de azahar, escanciándola por toda la sala con un perfumador estilo marroquí, que nos refrescaba y nos despertaba el sentido del olfato.

Tango de las madres locas (Carlos Cano)

Carlos Cano era uno de los cantautores preferidos de Aziza. Ésta y otras canciones las usó en repetidas ocasiones para mostrar y facilitar aspectos diversos de su trabajo. Varias veces expresó su afinidad hacia él, y su deseo -irrealizado- de haber trabajado con él. Curiosamente, ambos, cuales poetas románticos de antaño, fallecieron precozmente -Aziza (con 49 años) 5 años antes que Carlos (con 54 años)-, en la cima de sus respectivas carreras personales/profesionales. Quizás se hayan encontrado en el otro mundo, inshâllah. Descansen en paz.